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Cómo realizar el mantenimiento y deshollinar una caldera de gasoil

por | Dic 30, 2020 | Caldera | 0 Comentarios

El gasoil, como también se llama al diésel, es uno de los combustibles que se emplean de forma habitual en la calefacción de viviendas en nuestro país; de ahí que a muchos les interese conocer los detalles para deshollinar una caldera de gasoil y, en general, cómo realizar un mantenimiento adecuado.

Para empezar, hay que recordar que el gasoil de calefacción –o gasóleo de tipo C–, es el legalmente destinado para el uso doméstico (y por eso recibe una bonificación estatal en forma de impuestos más bajos), y la mayor diferencia con el diésel que se utiliza para los vehículos –el de tipo A– es su alto contenido en parafinas.

Estos compuestos proporcionan un alto poder calorífico, es decir, que generan más calor al quemarlos. Así, en comparación con los otros tipos de gasóleos, es necesaria una menor cantidad para producir el mismo calor. Por el lado negativo, la combustión de las parafinas también origina más residuos, en forma de hollín, que se acumulan en la instalación.

En este sentido, el gasóleo de tipo C suele contener más impurezas que el resto, lo que también influye en la generación de hollín y otros depósitos.

Desgaste de las calderas de gasoil

Como vemos, el propio mecanismo de combustión del gasóleo causa la generación de residuos, que pueden acumularse tanto en el cuerpo calefactor como en la chimenea de salida de humos. A la larga, estos restos provocarán que la eficiencia de la instalación sea cada vez menor, por lo que será necesario gastar más combustible para calentar una vivienda u obtener agua caliente. No sólo eso, también suponen un potencial riesgo para la seguridad de su funcionamiento.

De ahí que sea necesario deshollinar una caldera de gasoil de forma periódica y realizar un mantenimiento general en busca de posibles fallos. De hecho, desde Los Deshollinadores recomendamos llevar a cabo una revisión profesional con carácter anual. Además de la inspección, que incluye la limpieza de calderas, también es conveniente efectuar una limpieza del depósito, como mínimo, una vez cada cinco años.

Y es que, otro problema general del gasoil lo encontramos en que se puede contaminar con mucha facilidad si las condiciones del depósito, el circuito o la propia caldera no son las adecuadas, especialmente en forma de agua que penetre o se condense en el interior; lo que también favorece la generación de hollín y perjudica el funcionamiento general de la instalación.

Partes de una caldera de gasoil

De forma resumida, vamos a repasar los principales componentes de una caldera de gasoil, y donde podemos localizar los principales problemas de funcionamiento; como partes de la misma vamos a encontrar:

  • Boquilla inyectora de combustible. Dentro del quemador, es la encargada de regular el flujo de combustible y pulverizarlo; estas piezas tienen una vida útil relativamente corta, al desgastarse con el uso. Esto provoca que la eficiencia vaya disminuyendo, y que aumente la generación de hollín en el intercambiador de calor.
  • Son responsables de la puesta en marcha del quemador, generando una chispa que provoca la combustión. Al estar colocados junto a las boquillas –también en el interior del quemador–, son susceptibles de atraer el hollín y otros depósitos, lo que reduce su capacidad y, de nuevo, la eficiencia general de la caldera. Son piezas bastante delicadas, por lo que es recomendable que sea un deshollinador de calderas de gasoil quien se encargue de su mantenimiento.
  • Fotocélula o fotorresistencia. Se trata de un componente clave en la seguridad de la instalación, ya que detecta la presencia de llama y la potencia de la combustión. Así, sirve para controlar el encendido y apagado de la caldera. Se encuentra instalada cerca del quemador, para recibir la luz, por lo que puede ensuciarse con relativa facilidad; esto afectará a que funcione de una forma adecuada.
  • Intercambiador de calor. Es una cámara, dentro del cuerpo de la caldera, en la que los gases de la combustión se ponen en contacto con el circuito de agua de la calefacción y sanitario para calentarlos. Dada la forma de los conductos y la presencia de turbuladores y deflectores para favorecer el flujo de calor, las partículas que arrastran dichos gases pueden depositarse fácilmente sobre su superficie, reduciendo la transferencia de energía, de ahí la importancia de su limpieza al deshollinar una caldera de gasoil.
  • Filtro de gasoil. Como hemos comentado, el gasóleo es susceptible de portar impurezas que afectarán al funcionamiento de la instalación. Con un filtro de gasoil, que en algunos casos está incorporado en la propia caldera mientras que en otros se ubica entre esta y el depósito, se impide que lleguen al quemador.

Aunque no formen parte de la propia caldera, también es igualmente importante realizar una inspección periódica del resto de elementos de la instalación, como son el depósito de combustible, propenso a acumular residuos en el fondo y las paredes interiores, y las conducciones.

Síntomas de fallos en las calderas de gasoil

En general, puede ser posible detectar un fallo en el funcionamiento de una caldera, más allá de la información que nos proporcionen sus propios sistemas de control, si nos fijamos en su comportamiento.

Uno de los apartados más fáciles de comprobar es la luz del piloto. Por un lado, debe ser siempre de color azul. Mientras que si la llama es amarilla o su intensidad es débil o irregular, la combustión no es adecuada, lo que puede deberse –en el mejor de los casos– a que el quemador está sucio u obstruido.

También estamos ante un problema cuando notamos que la caldera se enciende y se apaga cada poco tiempo, esto es, funciona en ciclos cortos. Este comportamiento puede deberse sencillamente a una mala configuración del termostato, aunque también podría estar causado por suciedad acumulada en la fotocélula.

Por su parte, la presencia de hollín en el humo y los conductos de ventilación son un síntoma de una combustión inadecuada en la caldera, algo que también notaremos si esta tarda más tiempo en calentarse.

La parte positiva es que la mayoría de estos problemas pueden solucionarse e incluso evitarse por completo al deshollinar la caldera de gasoil periódicamente, a la vez que se realiza un mantenimiento adecuado. Y puedes contar con nosotros para hacerlo de una forma profesional y sencilla.

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