Madrid 659 706 618 | Asturias 659 115 313 info@deshollinadoresdemadrid.com

Estas son las reparaciones de chimenea más frecuentes

por | Ene 29, 2020 | Chimenea | 0 Comentarios

Quitar nidos del tejado, limpiar periódicamente el hollín, reparar la mampostería deteriorada… Pequeñas reparaciones de chimenea, que son necesarias para anticiparse a los problemas más comunes, como son la corrosión, las grietas, las obstrucciones… Te detallamos las más comunes para que, cuanto las detectes, avises a los profesionales.

En uno de esos típicos días fríos de invierno, nada resulta tan acogedor como un fuego bien atizado sobre el hogar de la chimenea. Sin embargo, por atractiva que sea esta imagen, ¿sabías que la parte más acogedora de tu casa podría ser también la más peligrosa? Las reparaciones de chimenea son importantes para mantener ambos, familia y hogar, a salvo y calientes durante muchos años.

Durante la puesta a punto de las chimeneas de nuestros clientes, los problemas más comunes, por frecuentes, incluyen reparar o reemplazar la tapa y/o corona del conducto exterior, repasar el revestimiento interno del mismo y reparar pequeños desperfectos en la mampostería exterior.

Las tres parte de una chimenea

En términos generales, una chimenea está compuesta por tres componentes principales. Todas ellas deben estar en buen estado para que todo funcione según lo previsto. Y las reparaciones de chimenea que estamos a punto de repasar afectan por igual a dichas partes:

  • La mampostería exterior, que incluye las juntas de ladrillo y mortero que la mantienen unida.
  • El revestimiento interno, que acumula el hollín y la creosota formados mientras canaliza el humo hacia arriba y hacia afuera de hogar.
  • La tapa y la corona, que evitan que los animales y las hojas secas u otros elementos empujados por el viento terminen dentro de la chimenea y causen obstrucciones y otros problemas.

Cada parte juega un papel importante en términos de seguridad, eficiencia y funcionalidad. Y el peligro de no efectuar las reparaciones de chimenea cuando son necesarias, aumenta absurdamente el riesgo de incendio o de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono.

Cuando hablamos de la parte externa de la chimenea, es decir, del conducto que sirve para evacuar el humo ocasionado durante la combustión, hablamos del ladrillo o la piedra vista, y el mortero que los mantiene adheridos, que juntos juegan un papel integral en la protección del hogar.

El caso es que, con el tiempo, el mortero empieza a descomponerse debido a su exposición a la humedad y a los elementos. Y cuando esto sucede, cuando el mortero se ablanda y comienza poco a poco a desprenderse de la pared, la presión sobre los ladrillos conduce su agrietamiento, e incluso pérdida de pequeños trozos, o la caída de los mismos.

Reformar en vez de reemplazar

Si el daño aún no está muy extendido, todavía hay reparaciones de chimenea que pueden resolver el problema sin necesidad de reemplazar toda la estructura. Los ladrillos más afectados se pueden sustituir o dar la vuelta para que la parte posterior mire hacia adelante y el lado quede orientado hacia el interior de la estructura, donde nadie puede verlo.

También es posible que aparezcan unas manchas de color blanco o restos con aspecto de polvo de ese mismo color. Suele ser debido al efecto del agua, que resulta absorbida por estos materiales de construcción proveniente de la niebla húmeda, la lluvia o de la nieve. Y es que esa agua que consigue penetrar por los poros o grietas de la superficie de la chimenea, arrastra consigo cal y otras sales que se han disuelto en la misma, y cuando el recubrimiento se seca, esto es, el agua se evapora, se vuelven a solidificar y provocan esas acumulaciones de color blanco.

En estos casos, el proceso de reparaciones de chimenea empieza por una inspección y evaluación visual del estado de los sombreretes y de las juntas de los ladrillos y piezas del recubrimiento, precisamente para encontrar esas grietas, roturas u orificios que puedan dar paso al agua.

Hasta una pequeña grieta puede ser problemática a largo plazo, y no sólo por el efecto del agua, sino que también se ven incrementadas por los ciclos de frío y calor, que provocan la expansión y contracción de los materiales. Puede ser tan drástico como tener que reformar la chimenea o el tejado enteros.

El revestimiento interior

En Los Deshollinadores podemos recomendar los compuestos sellantes existentes, resistentes al agua y que además son lo suficientemente flexibles para aguantar esos ciclos de expansión y contracción. Aunque para su correcta aplicación es necesario limpiar adecuadamente antes las superficies, eliminando cualquier presencia de moho u hongos.

Otra de las reparaciones de chimenea que nos encontramos con mayor frecuencia es un revestimiento interior dañado. El conducto interior de cualquier chimenea tiene la tarea de conducir el humo y los gases, y por lo tanto acumular el hollín y la creosota producidos por la combustión en el hogar.

Estudiar el estado de dicho revestimiento interior puede revelar peligros ocultos que aumentan el riesgo de incendio o de intoxicación por monóxido de carbono, si no se tratan a tiempo.

Existen diferentes tipos de revestimientos, y por lo tanto son distintas las reparaciones de chimenea que pueden surgir con cada uno. Los revestimientos de acero tienden a ser los más duraderos, mientras que otros tipos de chimeneas son más sensibles al calor y al estrés.

Dependiendo de su uso, estos conductos de ventilación se deterioran, se agrietan o se astillan. Nuestra recomendación es que se inspeccione la chimenea una vez al año, a ser posible antes o durante el otoño, para asegurarnos de que funciona correctamente con cierta antelación a la temporada de uso intensivo.

Otras reparaciones de chimenea

La siguiente reparación de chimenea que tratar es la sustitución del sombrerete o tapa en la corona de la misma. Ubicados en la parte superior de la chimenea, sirven como la primera línea de defensa contra los elementos. Evitan que el agua penetre, los animales aniden en el interior de su chimenea y la entrada de otro tipos de desechos que podrían obstruir el conducto e incluso acabar en el fuego.

Puede que su puesta a punto no parezca un gasto prioritario en su casa. Pero reparar o reemplazar la tapa o sombrerete dañados de una chimenea puede ahorrarnos después muchos disgustos. de una. Siempre parecen existir gastos más urgentes, y las reparaciones de chimeneas pasan a menudo de “prioridad número uno” a “ya se hará algún día”.

Pero si sospecha de problemas, porque el fuego no va como es debido, o si ha detectado daños y puntos deteriorados en la mampostería, esperar hasta ese “momento adecuado” puede empeorar las cosas.

Hay varias razones por las que nuestra chimenea puede no evacuar el humo correctamente, que es una de las reparación de chimenea más frecuentes. Puede deberse a una mala combustión, cuando se quema un material inadecuado. Pero la causa más probable suele ser la acumulación de hollín.

Los humos y gases que causa el fuego transportan partículas, las cuales terminan por acumularse en los conductos de las chimeneas en forma de lo que llamamos hollín. Estos restos no hacen sino impedir el paso del aire, de forma similar al colesterol en las arterias, con lo que la combustión será cada vez menos eficiente hasta que los humos ni siquiera puedan salir al exterior.

Limpiar el hollín es tarea de un deshollinador profesional, ya que son necesarias ciertas herramientas específicas que consiguen acceder a todas las cavidades de los conductos.

Otras reparaciones de chimenea

Por eso, en Los Deshollinadores le recomendamos:

  1. Revisar su chimenea periódicamente desde el exterior para ver si observa grietas o huecos en las juntas. Estos a menudo se manchan por el humo, lo que los hace fáciles de detectar.
  2. Asegurarse de tener detectores de humo en funcionamiento en su hogar; preferiblemente en cada planta, y particularmente en los dormitorios. Dado que pueden detectar un problema de ventilación.
  3. Programar una limpieza anual y una puesta a punto de la chimenea por parte de deshollinadores profesionales. Si se emplea con mucha frecuencia, estos controles deberían ser aún más frecuentes.

Con un cierto cuidado en su uso, y con ese mantenimiento regular que siempre te hemos recomendado los costes de esas reparaciones de chimenea estarán lejos de ser un auténtico problema. Y podrás estar seguro de que tu chimenea te brindará años de servicio seguro y sin preocupaciones.

DESCUBRE ALGUNOS DE NUESTROS SERVICIOS

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡SÍGUENOS!

SUSCRÍBETE A NUESTRO BLOG